lunes, 5 de diciembre de 2011

Reediciones: el planeta Marley y las letras de Cohen

En primavera el campo está verde y la bonanza de las temperaturas relajan el ánimo agrio del invierno, el mío también y tanto lo hace que olvida y pospone la subida de programas. El otoño pone las cosas en su sitio, el aguardiente carrasqueño atempera y sincroniza los relojes de los habitantes de la sierra y de paso reactiva la creatividad aletargada por horas y horas de sol.


Volvemos a recoger setillas, a rebuscar en los cajones los calcetines preferidos para calentar los pies y de paso encontramos grabaciones de programas cubiertas de telarañas en nuestra nube informática particular. (Seguir leyendo)

Otoño folk, otra forma de hacer "crac"


Dadme un banjo y moveré vuestro mundo. Pete Seeger

Después de buscar el blues y una vez que te adentras por el Mississippi río arriba te encuentras con jóvenes barbudos que parecen salidos de una peli del crack del 29. En estos comienzos del siglo XXI escuchar a los jóvenes neofolk puede ser un ejercicio de viaje al pasado sin los problemas técnicos del condensador de fluzo. Melodías campestres, armonías bucólicas y melancólicas, mandolinas, banjos, ukeleles y ausencia de aftershave son algunas de las señas de estos barbudos seguidores de Pete Seeger y los pioneros del folk norteamericano. (Sigue leyendo)

Buscando el blues


Seasick Steve, perro viejo.


Siguiendo el Mississippi como si fuéramos salmones nos encontramos a ambas orillas con el espíritu del blues, con su lamento, con su fuerza, con su “groove sexy”, con sus mil caras en definitiva. El blues de hoy navega entre la revisión de la tradición, el mainstream para turistas y en la búsqueda de sus raíces en el Delta y en África, por eso nos encontramos con “white africans” indagando en el folk decimonónico, afroamericanos buscando el blues de Bamako y subsaharianos con parabólica acechando los riffs perdidos de Robert Johnson, blancos buscando la pócima de Chicago y veteranos “bluesmen” electrificando y distorsionando sus guitarras y afilando su lengua. (Sigue leyendo)

domingo, 4 de diciembre de 2011

Treme, explosión musical en tu televisor




New Orleans ciudad arrasada por el huracán Katrina y por la desidia gubernamental, se despereza y se limpia las legañas de su mal sueño para comenzar la reconstrucción de la ciudad y de sus barrios más devastados. Uno de ellos es Treme, lo que no ha destruido el huracán ha sido la enorme fuerza musical de ese barrio ni la de la ciudad asediada ahora por los turistas del morbo del desastre, Nueva Orleans resiste esos vendavales y mantiene una envidiable cultura musical, como prueba de ello este programa. (Sigue leyendo) 

viernes, 2 de diciembre de 2011

Sexta temporada en SitioDistinto, un otoño de música en antena



Pensaba que no había nada más veloz que el paso del tiempo en internet, lo que hace un segundo era novedad al momento deja de serlo y pasa a la nube basura de la red, puede que alguien buscando algo de rebote encuentre a la ahora polvorienta y gris noticia que pretendía ser novedosa. Pensaba eso pero me he dado cuenta que el tiempo real nos devora con más frenesí que el virtual, digo esto porque este otoño de 2011 se cumplen cinco años de programa y ya estamos metidos en la sexta temporada y eso me da  un profundo vértigo que no lo soluciono ni parando el programa.
Con esta premisa del  “tempo fugit” no nos queda otra que acomodarnos, ponernos el cinturón de seguridad y viajar a lo largo del continuo espacio tiempo, si alguien tiene un condensador de fluzo que lo ceda amablemente, nos hará falta en este viaje.

miércoles, 20 de julio de 2011

200 programas

200 programas hablando de flamenco, naturaleza, inmigración, series que me marcan, cantantes que me gustan, poesías que me tocan muy dentro, relatos de autores locos, de las mil y una maneras de adobar una canción, de las estaciones que modifican el estado de ánimo, de las lecturas de mesa camilla, de las canciones que me hacen creer que es posible que algún día practique surf en Hawai o en Tarifa...
200 programas intentando ofrecer un punto de vista que una nuestra infancia rural con nuestra madurez de urbanitas desubicados.
200 programas para ir contra el reloj cada semana y entregar en el último minuto el programa a Radio Sierra.
200 programas para agradecer a los amigos que me metan bulla por no subirlos.
200 programas para agradecerles a ellos y ellas los múltiples y frecuentes ánimos para contar historias a través de la música.
200 programas para hacer tres fiestas y muchas celebraciones porquesí.
200 programas de los cuales permanecen en el podcast estos:

lunes, 28 de marzo de 2011

Alemania, los robots del mambo bailan bajo la luna de Düsserdolf.



"Francés para la diplomacia, italiano para las mujeres, castellano para hablar con Dios y alemán para hablar con el caballo" Carlos I de España y V de Alemania.

Tomamos como reto esta real e imperial frase y le damos la vuelta, el alemán en este programa suena como si se estuviera hablando al caballo ciertamente, pero también suena como si lo estuviéramos aprendiendo bajo las sábanas o como si lo estuviésemos aprendiendo en Marte. El alemán como todos los idiomas tiene miles de matices que le hacen interesante más allá de que sea necesario para llegar al paraíso laboral prometido por Angela Merkel.
Por ello en SitioDistinto hemos recopilado temas y artistas que abarcan varios estilos, suaves en algunos casos, vitamínicos en varios y tremendos en otros.

domingo, 27 de marzo de 2011

El blog que va y viene


“El blog ha muerto: viva el blog”.
Con esta proclama el universo de las redes sociales ha declarado obsoleto al blog, bloggers y blogosfera; ahora ya no es “cool” tener un blog, ni siquiera tener un perfil en myspace, ahora lo que se lleva es facebook y su infinita capacidad de relacionar a la gente saltando la invisible barrera de los seis grados se separación. En el año que llevo sin acudir por el blog, la página en facebook tiene ya casi 250 seguidores y ha servido para dar a conocer el programa a gente que nunca se habría acercado al blog. Sin embargo el universo de las redes sociales devora noticias cada segundo, una noticia dura menos que un caramelo a la puerta de un colegio.